En el segundo tiempo, Boca mostró dificultades en la elaboración de juego, sobre todo por la falta de un hombre con características de enlace, capaz de entrar en pared o filtrando alguna pelota entre líneas. Fue Carlos Tevez el que retrocedió a armar; sin embargo, generó más inquietud a través de arrestos individuales. Tigre, en cambio, buscó mover la pelota, para desgastar al adversario.

Alfaro apeló a imponerse por potencia y peso ofensivo. Por eso incluyó un doble 9 y modificó el esquema, con tres en el fondo y carrileros. Con ese plan, consiguió arrinconar al "Matador". Boca tuvo tres ocasiones clarísimas: primero, a los 18 minutos, Benedetto capturó un centro desde la derecha y ensayó una palomita que se marchó a milímetros del palo izquierdo de Marinelli. Un minuto después, remató desde fuera del área y el arquero llegó a desviar. Y a los 31, estrelló un cabezazo en el travesaño.

Pero Tigre resistió. Y se quedó con la primera estrella de su carrera. Boca cerró el primer semestre con un título (la Supercopa Argentina) y la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores. Pero dejó pasar una chance inmejorable de consolidar la era Alfaro con otra vuelta olímpica. Y dejó a la luz que sin "Bebelo" Reynoso, su organizador de juego, lesionado, deberá tener un plan B armado cuando los caminos al gol se le cierren en los duelos decisivos, como la final que perdió.

 

Formaciones:

Boca: Esteban Andrada; Julio Buffarini, Lisandro López, Carlos Izquierdoz y Emmanuel Mas; Nicolás Capaldo, Jorman Campuzano; Sebastián Villa, Carlos Tevez, Mauro Zárate; y Darío Benedetto. DT: Gustavo Alfaro.

Tigre: Gonzalo Marinelli; Matías Pérez Acuña, Ezequiel Rodríguez, Gerardo Alcoba, Nicolás Colazo; Sebatián Prediger, Lucas Menossi; Walter Montillo, Diego Morales y Lucas Janson; Federico González. DT: Néstor Gorosito.

Estadio: Mario Alberto Kempes (Córdoba)

Árbitro: Néstor Pitana