En la capital nacional del cuarteto, el chori y el lomito, un tucumano se animó a desafiar a la autoridad. Nadim Richa tiene 32 años y junto a su novia, la cordobesa Luz Rubio, de 29, decidieron llevar la milanga tucumana al centro de La Docta. Así nació "Bullanga", un bodegón que ofrece la experiencia de comer un sandwich casi como si estuvieran en el "Jardín de la República". Casi. Solamente casi.

"Lo que hacemos es una imitación de la mila tucumana, lo más parecida posible. Le ponemos dos capas de mila, como tiene que ser, y estamos desarrollando y laburando mucho en sacar el pan sanguchero como el original", asegura el emprendedor. "Y acá gustó mucho, se re coparon los cordobeses", agrega. También hay opciones para vegetarianos.

La idea surgió casi como una necesidad básica. "Yo tenía 19 años cuando me instalé acá para estudiar publicidad, y la verdad es que empecé extrañando mucho. El tucumano que sale de la provincia no puede creer como se extraña algo tan rico y tan simple, pero que es imposible de conseguir fuera de casa", dice.

Después lo vio como una oportunidad comercial. Así nació el sueño. En una emblemática esquina, un lugar pequeño y acogedor ofrece una experiencia que potencia la tucumanidad al máximo. Mientras un tango acompaña a los clientes, en las paredes brillan las postales de las distintas sangucherías tucumanas, y reluce una versión en miniatura de la esculutra al sanguche de mila, realizada por el mismo artista que hizo la versión original.

PINTORESCO. Así se ve el local ubicado en el centro de Córdoba.

En menos de un año, "Bullanga" ha cosechado más de 600 reseñas en Google y TripAdvisor, lo que ha potenciado el negocio. Muchos extranjeros se han animado a probar la mila, y ahora el negocio ofrece su carta en dos idiomas.

El boom fue tal, que los medios locales fueron a ver de qué se trataba. "La revancha del sanguche de milanesa" tituló el diario "La Voz". "Una oda al sanguche de milanesa", señaló el portal "Hoy Día".

Un festejo especial

En el marco del Día de la Milanga, "Bullanga" ofreció un sorteo entre sus clientes, y puso en juego un viaje a Tucumán para recorrer "La ruta de la mila", un recorrido por las principales sangucherías del "Jardín de la República". En el local, además, se instauró el vermú "Chacho", en homenaje al emblemático sanguchero de nuestra provincia, por si acaso le faltara tucumanidad a esta propuesta.


Así es el mini monumento a la Milanga: